Top 5: Las mejores pastas para el verano (sí, la pasta también es “de calor”) Cuando llega el calor, cambia todo: los horarios, el apetito y hasta las ganas de cocinar. Por eso, si estás buscando qué pastas comer en verano, qué formatos quedan mejor con salsas livianas, verduras y preparaciones frescas, este artículo es para vos. La buena noticia es que la pasta no es solo para el invierno: elegida y combinada correctamente, puede ser la base de platos rápidos, nutritivos y bien livianos, ideales para almuerzos exprés, cenas de verano o incluso para ensaladas de pasta frías. En esta guía te compartimos nuestro Top 5 de las mejores pastas para el verano, con opciones que se sienten aireadas, no empalagan y funcionan perfecto con ingredientes de temporada: pesto casero, tomate, albahaca, aceite de oliva, queso y verduras salteadas. Tomá nota y elegí tu favorita: 5) Fucille: aireados, rápidos y perfectos para un pesto El fucille al huevo es ese formato que te salva cuando querés una comida rápida, rica y fresca. Es más aireado que el vermicelli y su forma hace que sea ideal para una preparación “sin vueltas”, de esas que resolvés en minutos y te sentís igual como si te hubieras cocinado algo especial. Cómo comerlos en verano: Con un pesto casero (el clásico ganador). Idea Dicomo (pesto express): Albahaca fresca + ajo (poquito) + nueces o almendras + aceite de oliva + queso rallado + sal y pimienta. Procesás, mezclás con la pasta y listo. Si querés hacerlo más veraniego todavía, sumale tomates cherry y un toque de limón. Tip de verano: enfriá apenas la pasta con un chorro de agua fría (sin dejarla helada) y mezclá el pesto fuera del fuego para que la albahaca quede bien verde y aromática. 4) Ravioles de calabaza y muzzarella: la pasta rellena favorita de los días de calor. Hay rellenos que funcionan todo el año, pero en verano se nota más cuando un plato es delicado y liviano. Por eso los ravioles de calabaza y muzzarella se volvieron un favorito indiscutible: la calabaza fresca cae deliciosa, la muzzarella acompaña sin tapar, y la masa finita hace que se disfruten con ganas… incluso cuando hace calor. Cómo comerlos en verano: a la capresse, frescos y simples. Idea Dicomo: Tomate fresco + albahaca + queso (muzzarella o dambo) + aceite de oliva + sal y pimienta. La clave es no pasarte: que el raviol siga siendo protagonista. Tip de verano: un toque mínimo de limón o aceto balsámico (muy poco) puede levantar el tomate y dejar el plato más fresco. 3) Rizados: divertidos, al huevo y campeones de la ensalada fría. Los rizados tienen todo lo que necesitamos cuando hace calor: son clásicos, con una forma divertida, al huevo, y se prestan de maravilla para preparaciones frías. Además, retienen muy bien los ingredientes y quedan perfectos como base de ensalada completa. Cómo comerlos en verano: en una ensalada “Lombarda” bien cargada. Idea Dicomo (ensalada Lombarda bien veraniega): Rizados fríos + tomate + jamón + queso + aceitunas. Y sí: un poquito de mayonesa (o una versión más liviana mezclando mayonesa con yogur natural o queso crema). También podés sumar pepino, choclo, zanahoria rallada o lo que tengas en la heladera. Tip de verano: cociná la pasta al dente, enfriala, y mezclá la “salsa” aparte antes de sumar todo: queda más uniforme y más prolijo. 2) Tallarines de espinaca: livianos, nutritivos y con sabor real. Los tallarines de espinaca son un comodín espectacular para esta época: tienen sabor rico a espinaca fresca, son livianos y, además, te permiten armar un plato bien completo con verduras. Cómo comerlos en verano: con verduras al wok para un plato fresco, nutritivo y rápido. Idea Dicomo (wok en 8 minutos): Zucchini + morrón + cebolla morada + champiñones (o lo que tengas) salteado fuerte con aceite de oliva. Terminás con sal, pimienta, un toque de salsa de soja (opcional) y listo. Sumás los tallarines y te queda un plato de esos que “parecen de restaurante”, pero sin drama. Tip de verano: agregá al final un puñado de rúcula o albahaca, para que el plato tenga ese frescor verde que levanta todo. 1) Vermicelli: livianos, aireados y perfectos para pesto. ¡Y en el puesto número 1 nuestros Vermicelli! Si el verano tuviera una pasta “oficial”, podría ser el vermicelli. ¿Por qué? Porque es fresco, liviano y aireado, de esos que te dejan saciado pero no lleno. Ideal para almuerzos rápidos, cenas tarde (cuando baja el sol) o para cuando querés comer algo rico sin complicarte. Cómo comerlos en verano: solos, con aceite de oliva y parmesano. Idea Dicomo (la receta más honesta del verano): Aceite de oliva bueno + queso parmesano + pimienta negra. Si querés sumar frescura, agregá ralladura de limón o perejil picado. Y si querés convertirlo en plato completo, sumale tomates cherry o cubitos de queso. Tip de verano: cuando la receta es simple, todo depende de dos cosas: cocción justa y buenos ingredientes. Verano + Pasta = Planazo El secreto para comer pasta en verano no es “comer menos pasta”, sino elegir los formatos que se sienten livianos y combinarlos con preparaciones frescas: pestos, verduras, hierbas, aceites, tomate, quesos suaves y ensaladas completas. Si te quedaste con ganas de probar alguno de estos “tops veraniegos”, armá tu lista y jugá con combinaciones: el verano es ideal para recetas simples, rápidas y con ingredientes frescos. O, como siempre, podés hacernos tu pedido y te lo enviamos sin costo hasta la puerta de tu casa ;) www.pastadicomo.com
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