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Una historia que empezó entre amigos
En los años 50, Américo Mato y Juan Torinotti, dos amigos de 27 años, decidieron emprender junto a sus familias. El 19 de marzo de 1955 fundaron Casa de Pastas Cremona: el comienzo de una historia construida con trabajo, confianza y el apoyo de generaciones de clientes.
De generación en generación
Con el paso de las décadas, Américo y Juan fueron pasando la posta a sus hijos. Cada generación enfrentó nuevos desafíos y acompañó los cambios de su tiempo, manteniendo una misma premisa: honrar la confianza de quienes nos eligen a través de la calidad, el trabajo y la cercanía de siempre.
Cremona ayer. Dicomo hoy
Más de 70 años después, seguimos elaborando pastas frescas y comidas prontas en Montevideo, combinando tradición de fábrica con sabores que se renuevan.
Crecemos, evoluciona nuestro nombre y nos transformamos, pero conservamos lo esencial: el cuidado puesto en cada producto, la cercanía con quienes nos eligen y las ganas de seguir compartiendo buena pasta alrededor de la mesa.